Seguridad en el asfalto: ¿Qué debes saber?

Para poder trabajar con asfalto, como principal material para pavimentar calles y otras superficies, es necesario conocer una serie de medidas de seguridad que garanticen una correcta manipulación del mismo. A lo largo de este artículo, te explicamos qué debes saber sobre la seguridad en el asfalto, ya que existe una diversidad de riesgos a la hora de operar este tipo de materiales.

El asfalto es un material que nace del resultado de mezclar brea, un material de composición pegajosa y de color plomo, con arena o gravilla. En esta mezcla están presentes diferentes solventes como queroseno, el combustible diésel, tolueno, xileno o la nafta, así como diferentes tipos de aglomerantes y agentes para endurecimiento. El asfalto también está compuesto por resinas que garantizan su adhesión, al igual que un buen porcentaje de caucho reciclado.

Debido a que el asfalto está fabricado a base de productos del petróleo se necesita que se caliente a una temperatura que supere los 150 grados Fahrenheit, incluso puede llegar a los 200 grados, para poder ser manipulado con mejor precisión y así poder cubrir espacios extensos como caminos o carreteras, garantizando un acabado que permite el desplazamiento de vehículos con seguridad.

El asfalto, además, es utilizado para recubrir techos a través de la técnica de impermeabilización, así como diferentes obras en concreto. Debido a que este material es utilizado en escenarios muy comunes para las personas, es vital tomar todas las previsiones necesarias que contrarresten el efecto de los diferentes agentes tóxicos que se pueden liberar de este material cuando es sometido a altas temperaturas.

MEDIDAS DE SEGURIDAD PARA TRABAJAR CON ASFALTO

Lo ideal es seleccionar alternativas de asfalto que garanticen mayor seguridad al usarlos. Esta característica se indica en sus diferentes presentaciones, como sucede con los asfaltos de curado rápido, que utilizan solventes más agresivos para garantizar una evaporación más inmediata, aunque son mucho más inflamables. Por este motivo, para trabajar con asfalto, es necesario contar con equipos de protección que cubran gran parte del cuerpo.

El equipo de protección para trabajar con asfalto debe estar compuesto por guantes con aislamiento térmico, camisas de manga larga y pantalones con telas resistentes, gafas de seguridad y la mascarilla que protege el rostro. Asimismo, es fundamental el uso de botas de seguridad para cubrir los pies. Además, se recomienda contar con un equipo de respiración que ayude a prevenir la intoxicación por los vapores del asfalto.

Para evitar inhalar los vapores del asfalto, se recomienda que las personas se ubiquen en posición contra el viento en las respectivas áreas de trabajo. Del mismo modo, es imprescindible que los recipientes de asfalto estén sellados cuando no se estén utilizando. Finalmente, se recomienda lavarse las manos con mucha frecuencia: durante y después de realizar el trabajo, así como antes de comer o usar los servicios.

RIESGO DE SALUD QUE PUEDEN GENERAR EL CONTACTO CON ASFALTO

Cuando el asfalto se calienta, al ser sometido a altas temperaturas, desprende una serie de vapores tóxicos que resultan muy nocivos para la salud. La inhalación de estos gases puede resultar grave si no se cuenta con una preparación y conocimiento de ciertas normas de seguridad. Así pues, estas reglas han sido diseñadas para garantizar el uso correcto de estos materiales sin exponer a las personas que los manipulan.

Los vapores que desprende el asfalto causan de manera inmediata una tos inesperada, producto de la fuerte irritación de la garganta que generan esos vapores. De no tomarse previsiones con anterioridad, este tipo de exposición puede generar a largo plazo cuadros de bronquitis e incluso enfisemas pulmonares.

Algunos de los aditivos utilizados en la mezcla del asfalto pueden crear daños directos y rápidos en órganos como el hígado, los riñones y hasta el sistema nervioso. Cuando este material se calienta, libera una serie de gases entre los que destaca el sulfuro de hidrógeno, que causa una fuerte irritación de los pulmones que se puede convertir en asfixia. En alguna ocasiones, si la exposición es demasiado prolongada, puede incluso causar la muerte de la persona.

Es importante destacar que debido a las altas temperaturas a las que es sometido el asfalto, cuando este entra en contacto con la piel puede generar graves quemaduras, así como alergias y erupciones. Los ojos también son muy sensibles a este tipo de materiales. Por este motivo, es recomendable no usar las manos con este tipo de residuos, ya que podrían generar fuertes daños si después de tocarlo nos echamos las manos a la cara.